Batalla Libro vs Película #26: El extraño caso de doctor Jekyll y míster Hyde.
- Valeria Venegas Salinas

- 1 mar
- 2 Min. de lectura

ALERTA DE SPOILER: INSERT COIN
Un científico (llamémosle, loco) trató de controlar la maldad de los humanos a través de una fórmula poderosa. Como ya le dijimos loco, claramente probó el misterioso brebaje él mismo y por eso se convirtió en un monstruoso loco al que llamaremos Hyde. Ah, verdad. Él era el doctor Jekyll.
Round one, ¡fight!
Robert Louis Stevenson escribió el libro en tercera persona omnisciente, creo que para poder mostrarnos de manera parcial las acciones del doctor y diferenciarlas del loco Hyde. También, porque los lectores no sabíamos que eran la misma persona hasta casi el final. Así, el suspenso funcionó perfecto. Pero, ¿si hubiera sido primera persona? Creo que el oscuro secreto no hubiera sido tan secreto.
Víctor Fleming dirigió la película e hizo un cambio mayor en cómo se contaba la historia: nos mostró desde el inicio que el doctor Jekyll y Hyde eran compartían cuerpo. Pero (y este es un gran pero), el cambio funcionó. Porque así los espectadores nos concentramos en algo diferente: saber si lo descubrían. Algo así como cuando veíamos Superman por Clark Kent o Hannah Montana por pillar a Miley Stewart.
Entonces, la diferencia entre ambos formatos vendría a ser la ya mencionada. Pero en realidad había una todavía más grande y esa era la presencia de los personajes femeninos. En el libro, casi ni aparecieron. Pero en la película estuvo la grandiosa Ingrid Bergman, que se comió la pantalla, la cámara y todo lo que estaba por ahí. Su personaje fue fundamental para sacar “el mal” que había en el ambiguo doctor, mientras que en el libro el mal solo era.
Round two, ¡fight!
El punto fuerte del libro es la forma de plasmar la maldad. No es un mal dictado por la sociedad (el instinto animal), es el mal por ser mal. Como quien dice que existen los árboles, porque ahí están. Me gustó que no se encasillara.
Mientras que el punto fuerte de la película es el personaje de Ingrid Bergman. Me gustó mucho verla actuar, aunque su personaje funcionó para activar al doctor y eso no me agradó tanto. Aquí la maldad sí está encasillada.
K.O.
Estoy en una terrible disyuntiva. Por una parte, me gustó que el mal del libro se reflejara sin justificación y por otra parte me gustó la actuación de Ingrid Bergman. Lo que no me gustó es que en el libro casi no hay personajes femeninos y en la película el personaje de Ingrid es “de refrigerador”, para que avance la historia del protagonista masculino. Pensándolo bien, mi balanza se va por el libro, por no usar a las mujeres para justificar el comportamiento de los hombres.



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