top of page

Batalla Libro vs Película #30: La naranja mecánica.

  • Foto del escritor: Valeria Venegas Salinas
    Valeria Venegas Salinas
  • 16 jul
  • 2 min de lectura

ALERTA DE SPOILER: INSERT COIN

Alex era un tipo con un grupo de drugos malvados. A él le gustaba escuchar la novena sinfonía de Beethoven y usar gorros de bombín, muy de moda. Y todo era felicidad (para ellos) hasta que un día todo lo que podía salirles mal, salió mal y por eso la policía atrapó a su líder. Y cuando eso sucedió, hicieron un experimento con él: le abrieron los ojos y lo obligaron a mirar lo malvado que era hasta que su conducta se modificara, pero eso era algo que él mismo tendría que hacer. Claro, dependiendo de la adaptación.


Round one, ¡fight!

Anthony Burgess escribió el libro en primera persona. De este modo, los lectores entramos en la mente de un criminal poco confiable…ajá del líder de una pandilla. Un tipo (muchacho de 15 años) con jergas que lo obligaban a uno a prestar atención para no perderse. Para suerte nuestra, había un glosario al final del libro (o al menos de mi libro). Y como el líder era casi un niño, pues, hay mucha inmadurez violenta de por medio.


Stanley Kubrick dirigió y adaptó el guion de la película. Nos entregó un Alex más carismático y nos dio escenas icónicas como la de Singing in the rain. Y tuvo estética. Y unos párpados siendo sujetados por metales. Y, lo más importante, nos dio disfraces de Halloween. Es que esta película fue tan icónica que por un momento uno se puede olvidar que...


No tuvo el mismo final que el libro. Así pues, el famosísimo capítulo 21. El único capaz de cambiar el significado de la violencia entre un formato y el otro, porque claro que Alex se reformó. Pero el problema fue que en Estados Unidos se lanzó una versión del libro sin esta última parte y juuuusto fue la que Kubrick leyó. La cara que debió quedarle cuando se enteró, después de producir la película, que ahí no terminaba. Y que la violencia no era solo por instinto.


Round two, ¡fight!

El punto fuerte del libro fue el mundo inventado por el autor. Desde el principio nos introdujo al universo caótico del personaje y por eso entendimos la violencia explicita que ejerció Alex. Eso no quiere decir que como lectores no nos afectara, pero como el gato de Poe, pues, seguir leyendo era inevitable.


Mientras que el punto fuerte de la película fue Kubrick. La iconicidad que le dio a la historia era justamente la mirada que solo él podía darle. Y lo mejor fue que encontró a la persona correcta para interpretar a ese ser tan maquiavélico: Malcom McDowell.


K.O.

Qué difícil elegir entre dos formatos tan parecidos y, a la vez, tan diferentes. Por un lado, me encantó lo que Kubrick hizo con la historia (entiendo muchas personas pensaron lo mismo, es parte de la historia del cine). Por otro lado, a pesar de la dificultad inicial de la jerga (porque en el libro se usa un montón), la historia convencía casi en la primera línea. Y lo que me hizo dudar sobre cuál elegir fue el famoso capítulo 21. Me gustó que la historia terminara como en el libro, pero a la vez la película dejó tanto rastro en el mundo que por eso ganó. Sí, la película venció.

Comentarios


Sobre mí

¡Hola! Bienvenidos a TMP. Un HUB de historias que se suponía debía ser solo un tatuaje. Aquí contamos historias (podemos cantarlas, pero no lo recomendamos) y también analizamos las ajenas.

Únete a mi lista de correo

¡Gracias por tu mensaje!

© 2023 Creado por Trotamundos con Wix.com

  • TikTok
  • YouTube
  • Pinterest
  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
  • Blanco Icono de Spotify
bottom of page