Behind historia #14: Pan Solo.
- Valeria Venegas Salinas

- 2 may 2023
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 19 oct
En Arequipa hay un convento. En el convento hay mini departamentos. Y en esos mini departamentos, hay historias. Así, poético como suena. El convento de Santa Catalina es uno de los lugares que sí o sí hay que visitar la primera vez que se pisa Arequipa.

La importancia de este lugar reside en que su arquitectura colonial y mestiza a la vez refleja cómo la sociedad vivía en esa época. Incluso, los mini departamentos que mencionaba antes tenían la característica de ser más grandes o pequeños y de acuerdo a lo que las familias podrían pagar, se les daba un espacio a las monjas para orar.

Y creo que por esos pagos la vibra es extraña. Porque algunas mujeres eran obligadas a entregar su vida a Dios por el prestigio que eso le traía a su familia. Muchas no lo hacían por verdadera vocación y por eso intuyo que sus malos humores se impregnaron en ciertos espacios de este monumental lugar. La foto de abajo pertenece a uno de estos departamentos "prestigiosos" Y sí, la vibra era complicada.

👉 Si quieres leer más historias así te invito a explorar el blog.
___
Ficha Técnica de la foto en el microcuento:
Iphone 5S.
Arequipa, Perú. 2018.







Comentarios